Lou

Lou no era de esos que se quejaran con facilidad pero tenia una cosa clara, si le daban por el culo no iba a sonreir. Despues de abandonar Paris (Texas) comenzó una vida marcada principalmente por la derrota. Lou era la mejor definición de la palabra "derrota" pero hay que decirlo todo, y Lou era un tipo terriblemente atractivo. Hasta la maldad se sentia atraida por el. La heroina se enganchó a Lou desde el primer pico, el sexo con desconocidas le perseguía hasta dejarle la polla marchita, incluso el dolor buscó asiento en el hombro de Lou. Al principio era tan divertido caminar por la calle con ese halo de malditismo que nunca pensó en las posibles consecuencias. La vida y la muerte luchaban con navajas por poseerlo, ganó la vida y, lo que parecía un feliz desenlace se convirtió en la mayor tragedia jamas narrada. Lou quería morir y no lo conseguía. Ni suicidio, ni convencer a un amigo para que le pegase un tiro en la nuca... nada. Lou fue obligado a vivir para siempre. Derrotado. Cansado. Hastiado. Derrotado.

