La muerte de Tomás

Cada día bajaba a comprar tabaco con la misma cara de aburrimiento, a Tomas le jodía un montón fumar pero no pensaba hacer nada por dejarlo, odiaba esos ataques de tos que le robaban 3 horas de su día, pero, al menos, cuando le daban esos ataques de tos no pensaba en nada, su mente se quedaba en blanco, le dolía el pecho pero su mente descansaba en paz. A Tomas le encantaba la expresión “descansar en paz”, no veía el momento de “descansar en paz”. ¿Será cierto que se puede “descansar en paz”? Le parecía imposible “descansar en paz”. Le parecía un sinsentido. Por tanto, Tomas, no temía a la muerte. Tomas, como el noventa por ciento de los vivos, lo que temía era a la vida.

1 Comments:
hola tommy, sigues afilando el mastil pensando en miss guadaña eh?
y sigues repudiando el aire que respiras ein??
bene bene, keep on fucked...
le acaricé un muslo
y la muerte sonrió
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