jueves, agosto 30, 2007

Heroes y tumbas


Me estaba preguntando como diablos iba Martin a afrontar el suicidio de Alejandra: "A cada cerda le llega su San Martin" lo sé, chiste facil. Lo que para los argentinos es un heroe para los cerdos es el dia de su matanza. Pero Martin no era un santo, era solo un chico que perdió la cabeza por los huesos de Alejandra. Ahora Alejandra se había ido lejos, había decidido tomar un atajo. Cuando se conocieron ella le hablaba del largo viaje sin retorno a Buenos Aires que tenía pensado hacer, nunca dijo cual iba a ser el destino exacto y el inocente de Martin se imaginaba a Alejandra desnuda con esa belleza inexplicable que la definía en una playa desertica. Tampoco comentaba nada acerca de la fecha de la partida, "-pronto" decía, y cada vez que Martín preguntaba que cuando era pronto ella le miraba a los ojos con esa mirada perdida que miraba pero que nunca veía, no contestaba, y ademas parecía que no hubiera oido la pregunta. Cuando hablaba de su viaje era como si hablara sola.

Y se fué, Martín no se pudo despedir de ella, tampoco hubiera querido. No cayó una sola lagrima por la mejilla del chico. Ese día, Martín se dió cuenta de que nunca poseeria a Alejandra pero lo que mas le dolía era que Alejandra si que le poseia a el. Martín era esclavo de un muerto. Martín se convirtió en un ser oscuro y misterioso, tal como Alejandra había sido para el. El mismo día de la muerte de Alejandra cayó en la cuenta de que, de una manera involuntaria, había sido atrapado por la maldición, investigó un poco y descubrió que Alejandra habia tenido un novio suicida antes de conocerle y le horrorizó saber que el le iba a hacer lo mismo a otra, a la siguiente, a pesar de no querer hacerlo. Esa oscuridad, ese misterio y ese silencio a determinadas preguntas hizo que Clara se enamorase de Martin. Martin sabia lo que iba a pasar y sintió lastima de Clara, pero aun asi, 3 meses despues de conocerla, Martin decidió ir en busca de Alejandra a pesar de saber que Clara le seguiría despues.
Reza por no encontrarte a ninguno de estos.