miércoles, octubre 24, 2007

A. I. C.


Todos los tontos estan contentos y sollozan de rabia cuando el final se acerca por detrás, todas las niñas saltan a la comba y los niños se dan de ostias, todos los perros buscan un sitio nuevo para mear y los gatos quieren volar. Volar Alto. Caer bajo. No sufras si no se levanta, todo esto esta escrito en el guion, viene de serie, por mas que quieras no lo vas a cambiar. Y brindo por ello, por los que lo aceptan tal y como es, sin “peros”, en crudo; brindo por ellos porque lo han entendido todo a la primera. Y una vez que lo han entendido no tienen nada mas que hacer y deciden beber apoyados en barras de bar solitarias y onduladas. Una camarera que vale por 2 según el numero de unidades ingeridas, unas monedas que cada vez pesan menos en el bolsillo y la promesa de que mañana te vas a sentir mal pero bien. Ya sabes. Y te quieres idiotizar, y un predicador te vende una Biblia en un ascensor, y cuando la tienes en las manos te das cuenta de que no sabes leer, antes sabias pero ahora no, y al ir a saludar a tu vecina se te escapa un ladrido, tu portero tropieza con tu cola y esa vecinita gorda te acaricia el lomete. ¿Por qué?.

Y Dodó me observa, se inclina y me confiesa al oido que incluso los perros se ponen tristes después de eyacular.

miércoles, octubre 17, 2007

Mi obsesión


Hace tiempo que murió.

lunes, octubre 01, 2007

Full Bloody Moon


Estoy viendo como lentamente la luna se cubre con un velo de sangre, cae como la cortina de un teatro, con un dramatismo solo sostenible porque sabemos que la funcion dura apenas dos horas. Pero ahora que hacemos? La luna ha colgado el telon y en la puerta de acceso al mundo veo un cartel que dice: "entradas agotadas", en la otra puerta uno que dice: "miercoles, dia del espectador" y me pregunto que cojones quieren decir con eso. Tengo la impresion de que esto va en serio, que todo lo ocurrido anteriormente era solo una amenaza y que ahora, por mucho que pidamos perdon nadie va a apiadarse de nosotros. Absolutamente nadie. Y Bob Dylan se empeña en llamar a las puertas del cielo.